La ingeniería de prompts se está consolidando como una competencia clave en el sector sanitario. Un prompt es mucho más que una simple pregunta: es una herramienta cognitiva que estructura la interacción entre el profesional sanitario y la inteligencia artificial generativa, permitiendo obtener respuestas precisas, útiles y éticamente responsables. Existen distintos tipos de prompts —básicos, contextuales y en cadena de pensamiento—, cada uno con aplicaciones específicas y distintos niveles de complejidad. Su correcta redacción exige claridad, contextualización, definición de formato y un sólido criterio ético. En la práctica clínica, los prompts permiten optimizar el tiempo de los profesionales, mejorar la calidad documental, favorecer la educación sanitaria y contribuir a la seguridad del paciente, siempre bajo la supervisión
y criterio del profesional humano.